“La intención y el efecto de toda industria de la publicidad es la renovación perpetua de los resortes de descontento del hombre económico, a menudo mediante comparaciones envidiosas, lo que nos lleva al siguiente punto. Es común escuchar que hoy día concebimos el bienestar como la dotación de bienes de una familia no en términos absolutos sino en relación a los demás. (...)
Una economía de consumo masivo, de rápida obsolescencia y reposición, no puede abstenerse de fomentar una actitud de despilfarro frente a los bienes artificiales, sin importar su calidad. No hay tiempo para aficionarse a nada, por mucho que lo merezca. Y en todo caso, pronto será sustituido por un modelo nuevo. En consecuencia, todo lo que se compra se convierte en “basura potencial” y se trata como tal.”
Mishan, E.J. “El crecimiento de la abundancia y la disminución del bienestar”. México. Fondo de cultura económica.

